Una iniciativa de Hermes Comunicación
 

Misión humanitaria de un anestesista jiennense en Camerún

Con la Navidad en ciernes las iniciativas solidarias se multiplican. Afortunadamente, el sentimiento de ayuda a los demás es una forma de vida para unos pocos más allá de estas fechas. En este grupo de “unos pocos” se encuentra Ramón Jover López-Rodrigálvarez, un anestesista jiennense que desarrolla su labor en el Hospital Universitario Infanta Cristina, en Madrid. Su vena solidaria lo lleva cada año, desde hace ya tres, a una población de Camerún, Bengbis, en las profundidades de África. Con unas condiciones paupérrimas, alta tasa de mortalidad infantil, una lucha incesante contra la malaria en los niños y sin agua potable, entre otras adversidades, pero con un entorno y un compañerismo impresionantes, este médico de nuestra tierra aporta lo que sabe para salvar vidas o, por lo menos, dotar esas vidas de una mayor calidad.


A través de la ONG Zerca y Lejos, Jover viaja al continente africano. Solo en la última campaña, en este mismo año, han trabajado con las especialidades de Ginecología, Oftalmología o cirugía general, además de las atenciones urgentes y las que se realizan en el dispensario. “En la aldea montamos un pequeño hospital con quirófano y consultas, durante todo el año hay allí una especie de centro de salud que funciona con un enfermero local y una auxiliar”, informa el anestesista. Pero es gracias al trabajo de esta ONG y de los profesionales sanitarios que destinan su tiempo y su dinero en estas actuaciones, cuando la población cuenta con un servicio sanitario de más calidad y especializado. Este año, en una de las campañas, también han contado con el enfermero Francisco Carrasco, un experto ya en misiones humanitarias con otras asociaciones, entre ellas, “Quesada Solidaria”.


“El agua corriente es un sistema montado por un compañero para, al menos, ducharnos y el agua potable hay que ir a diario a recogerla”, apunta el jiennense, que asegura que a pesar de estas condiciones, el trabajo allí “engancha”. “Somos conscientes de que por mucho que vayamos la situación no la vamos a cambiar nunca, pero ponemos nuestro granito de arena”, manifiesta. Especial atención se intenta prestar a una minoría étnica, prácticamente desahuciada, la etnia pigmea baka, una de las más desfavorecidas del África Subsahariana.


Pero la solidaridad de este jiennense no queda ahí. Él y el resto de los compañeros de su equipo pagan los estudios superiores de Enfermería al camerunés que les hace las veces de traductor y celador. “Le convencimos de que cursara la carrera y está ya en su tercer año, es una persona muy válida”, apunta.


Para ayudar a otras poblaciones más desfavorecidas no hace falta ser sanitario, solo poner cada uno su granito de arena, con ayuda personal o con colaboración económica a través de asociaciones u organismos que se dedican a la ayuda humanitaria.

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“Orgullosos de Jaén” es una iniciativa puesta en marcha por Hermes Comunicación, una consultora de comunicación puesta en marcha e integrada por profesionales de la Comunicación jiennenses que pretende fomentar la autoestima de los habitantes de la provincia.

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