Una iniciativa de Hermes Comunicación
 

Los paisajes del olivar jiennenses ya son oficialmente candidatos a ser declarados Patrimonio de la Humanidad

España presentará la candidatura de “Paisajes del Olivar en Andalucía”, para ser incluida en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco en 2023. La 88ª reunión del Consejo de Patrimonio Histórico convocada por el Ministerio de Cultura y Deporte ha aprobado hoy que sea la candidatura impulsada por la Diputación Provincial de Jaén la que se lleve a ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) en el año 2022 y finalmente, a la Asamblea General de la Unesco donde se debatiría la declaración definitiva en un encuentro previsto para verano de 2023. La mayor parte del olivar que forma parte de esta candidatura se encuentra en la provincia de Jaén, que cuenta con el mayor bosque humanizado del planeta, que abarca más de 66 millones de olivos.

La vicepresidenta segunda de la Diputación de Jaén, Pilar Parra, ha participado junto al diputado de Cultura y Deportes, Ángel Vera; al coordinador del expediente de la candidatura, Marcelino Sánchez; y al director general de Patrimonio Histórico y Documental de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Araúz; en este encuentro presidido por la directora general de Bellas Artes, María Dolores Jiménez-Blanco, en el que el Consejo ha aprobado por unanimidad que los Paisajes del Olivar en Andalucía será la candidatura española a la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.

Este expediente, en el que se refuerza la idea del olivar andaluz como un todo “mar de olivos”, identifica diez grandes zonas de paisaje cultural. Así, hay cuatro ligadas a la especialización olivarera del siglo XIX: Campiñas de Jaén, la Subbética cordobesa, Sierra Mágina y Hacienda de La Laguna – Alto Guadalquivir. Por otra parte, se incluye el olivar de la Ilustración, representado por Montoro y su entorno, y las Haciendas de Sevilla y Cádiz, ligadas a los siglos XVI al XVIII. Asimismo, el olivar de la época medieval-islámica, en el Valle del Lecrín (Granada); el de los siglos XIII y XV, en el Valle de Segura; y el de la época romana, del siglo I al III, con Astigi-Bajo Genil (Écija). Por último, se incluye la zona de Periana y Álora, en Málaga, como zona de los primeros manejos del cultivo.

La vicepresidenta segunda de la Diputación de Jaén ha puesto de manifiesto el valor universal excepcional de “uno de los grandes cultivos que aún quedan por inscribir en la lista de Patrimonio Mundial”. Pilar Parra ha destacado que “el paisaje del olivar es un paisaje cultural paradigmático, que integra perfectamente lo material y lo inmaterial. Ha generado un paisaje prototípico, el mar de olivos, cuyas líneas se extienden hasta el infinito y comprende un increíble e impresionante patrimonio arquitectónico, artístico, histórico, etnográfico, arqueológico e industrial. Es un testigo excepcional de una forma de explotación que se remonta milenios en la historia de la Humanidad, y está ligada de forma indisoluble a la cultura grecorromana que nació en torno al Mediterráneo de la cual es quizá su mayor seña de identidad”.
Por último, Pilar Parra ha argumentado que la ilusión de esta nominación “será motivo de orgullo para las miles de familias que hacen, han hecho posible y seguirán haciéndolo, la creación y conservación de tan imponente realidad cultura, económica y social”.

En el caso de que se consiga que el paisaje del olivar sea declarado Patrimonio de la Humanidad, será el tercero con el que cuente nuestra provincia.  En el año 1998 recibieron esta distinción las pinturas rupestres del Arco Mediterráneo, un conjunto del que forman parte pinturas ubicadas en la provincia de Jaén como Aldeaquemada y las estribaciones de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, concretamente el municipio de Quesada. En esta zona destacan la Cueva del Reloj, la Cueva del Encajero o el Abrigo del Cerro Vítar. El conjunto artístico, datado aproximadamente entre el 8000 a. C. y 3500 a. C., está formado por más de 700 sitios, de los cuales cerca de 50 se encuentran en la provincia jiennense.

Además, las ciudades de Úbeda y Baeza fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en el año 2003, ya que fueron reconocidas como un excepcional ejemplo de arquitectura urbana renacentista. Ambas ciudades son un ejemplo único de la introducción de los cánones renacentistas en España, que se reflejan en sus iglesias, palacios y casas señoriales. Se trata de un modelo urbanístico, de claras influencias italianas, que nuestra tierra dotó de características propias antes de exportarlo a Latinoamérica en el periodo colonial. Andrés de Vandelvira, uno de los arquitectos más prestigiosos de la época, dejó numerosas huellas de su grandiosa obra en las dos ciudades.

Share Post
Written by

“Orgullosos de Jaén” es una iniciativa puesta en marcha por Hermes Comunicación, una consultora de comunicación puesta en marcha e integrada por profesionales de la Comunicación jiennenses que pretende fomentar la autoestima de los habitantes de la provincia.

No comments

LEAVE A COMMENT